Capítulo 33: ¡Él lo Sabe Ahora!
Melissa miraba la foto que Simon le había entregado, observando detenidamente la imagen de la mujer. La señora de la foto, su hermana, tenía un rostro sereno pero marcado por los años de sacrificio. Sin embargo, lo que la sorprendió fue el extraño sentimiento que la invadió al comparar esa imagen con la joven Nora que había conocido hacía tan poco. Había algo innegablemente familiar en los rasgos de ambas mujeres. Melissa frunció el ceño, su mente comenzando a atar cabos. ¡El parecido era abrumador!
La joven que se había presentado como Nora Smith tenía un aire similar, casi idéntico, a la mujer en la foto. La misma estructura facial, los ojos, la forma en que la luz jugaba con su cabello. La coincidencia era tan fuerte que Melissa no podía evitar preguntarse si, por casualidad, Nora no era más que la hija de la mujer que había perdido Simon hace más de veinte años.
A medida que su mente comenzaba a pensar en las posibilidades, una idea comenzó a tomar forma en su cabeza. Nora, quien había aparecido de manera tan repentina y con una habilidad médica que no podía explicarse por completo, podría estar conectada con el pasado de su familia de una manera mucho más profunda de lo que había imaginado. Su apellido, «Smith», podría ser una coincidencia, pero la conexión visual era demasiado impactante para ignorarla.
Melissa miró fijamente la foto, incapaz de apartar la mirada, mientras un nudo de inquietud se formaba en su estómago. Aunque sabía que no debía sacar conclusiones precipitadas, no podía dejar de pensar en lo que sus intuiciones le decían. La hija de la mujer desaparecida, la hermana de Simon, ¿podría ser Nora? ¿Podría estar tan cerca de descubrir la verdad sin saberlo?
Por otro lado, en el pasillo del hospital, Justin observaba a Nora mientras se retiraba, con una expresión pensativa. Había algo extraño en ella, algo que no podía descifrar completamente, pero que lo mantenía intrigado. La petición que había hecho, de ayudarle a encontrar a alguien tras curar a la Señora Hunt, solo aumentaba el misterio que la rodeaba. No era la primera vez que Justin se encontraba con personas que pedían algo a cambio de favores, pero la forma en que Nora lo había planteado lo hacía pensar que su interés en el asunto era mucho más personal de lo que había dejado entrever.
Justin, siempre calculador y frío, no podía evitar sentir que había algo más bajo la superficie de su comportamiento. ¿Qué era lo que ella realmente quería de él? La respuesta aún no estaba clara, pero la seriedad con la que había tratado el tema de la cirugía de la Señora Hunt y la forma en que había manejado la situación lo hacían pensar que Nora era alguien muy diferente a las personas que él solía tratar. Había una determinación en ella, algo que reflejaba más que la simple habilidad médica o el deseo de ayudar a una persona de su familia.
Mientras tanto, Melissa, todavía perdida en sus pensamientos, se dirigió a Simon, quien la observaba con una expresión de preocupación. La noticia de que había encontrado una pista sobre su hermana después de tantos años había dejado al hombre claramente emocionado. Melissa, al notar su impaciencia, intentó calmarlo, sugiriendo que no era necesario actuar con tanta prisa. Sabía que la situación requería una aproximación más cuidadosa.
Sin embargo, Simon, abrumado por el dolor de tantos años de incertidumbre, no podía esperar más. Su hermana había sido una figura fundamental en su vida, alguien que lo había protegido y ayudado a mantener a la familia unida. El hecho de que ahora pudiera haber encontrado a su hija, después de tantos años de búsqueda, lo llenaba de esperanza. La posibilidad de reencontrarse con ella lo hacía sentir que todo el sufrimiento que había pasado tal vez tenía un propósito.
Melissa, viendo la ansiedad de Simon, trató de calmarlo aún más. Le pidió que dejara que ella hiciera las investigaciones necesarias. Después de todo, era mejor esperar un poco más y actuar con cautela, especialmente considerando que la hija de su hermana, si realmente existía, estaba cerca, no iba a huir.
Con una respiración profunda, Simon entregó la foto que llevaba guardada durante años, diciendo: «Cuando vayas, échale un vistazo a su hija. Verifica si tiene un parecido con ella». Melissa aceptó la foto, observando cómo la luz incidía sobre la imagen en sus manos. Fue entonces cuando, por un momento, se quedó quieta, como si un rayo de claridad hubiera iluminado su mente. La joven que había conocido como Nora, con esa misma mirada profunda, ese mismo rostro, ¡tenía un parecido asombroso con la mujer en la foto! ¡Era como si la vida estuviera trazando un círculo perfecto! Un vuelco en su corazón la hizo darse cuenta de lo que sus pensamientos habían comenzado a descifrar: ¿podría ser Nora la hija de la mujer de la foto?
Mientras tanto, Justin, que había seguido todo el intercambio con interés, no dejaba de pensar en la conexión entre Nora y la familia Hunt. Algo estaba ocurriendo, pero no podía poner el dedo sobre qué exactamente. Lo que sí sabía era que, más pronto que tarde, todas las piezas de este rompecabezas comenzarían a encajar, y tal vez ahí, finalmente, entendería qué papel jugaba Nora en todo esto.
