Capítulo 86: ¿Por qué Estas tan Interesada en mi Hijo?
Nora se quedó quieta, sorprendida por la repentina pregunta. Justin Hunt, con su porte imponente y mirada penetrante, la observaba fijamente. Aunque la situación era tensa, Nora no se dejó intimidar. Bajó la mirada hacia su brazo, aún atrapado entre él y el coche, y luego volvió a mirarlo a los ojos con desdén.
—¿Qué quieres decir con «tan interesada»? —respondió ella, su tono imperturbable.
Justin, sin soltar su brazo, sonrió de manera enigmática. Su risa fue suave, pero llena de una intención que Nora no podía descifrar.
—Sé que tienes un ojo agudo para los negocios —dijo él, como si estuviera evaluando cada palabra que pronunciaba—. No me extraña que te lleves tan bien con los Anderson. ¿Pero por qué ahora te has metido en el círculo de los Woods?
Nora frunció el ceño. La pregunta le parecía absurda, pero también sabía que no podía simplemente ignorarla. El tono de Justin sugería que había algo más detrás de su curiosidad, algo que tenía que ver con su familia o incluso con el futuro de su relación con los Anderson.
—No estoy «interesada» en los Woods. Simplemente estoy viviendo mi vida como siempre lo he hecho. Y si eso te inquieta, deberías pensar en otra forma de manejarlo —respondió ella, manteniendo la calma.
Justin se acercó un poco más, bajando la voz para que solo ella pudiera oírle.
—No te equivoques, Nora. No soy un tonto. Y si sigues involucrándote con personas que no conoces bien, acabarás metida en un lío mucho mayor de lo que puedes imaginar. ¿Lo entiendes?
Nora no se dejó intimidar, pero una pequeña chispa de preocupación cruzó su mente. No quería ser parte de algo más grande de lo que estaba dispuesta a enfrentar, pero al mismo tiempo, sentía que había algo más en juego, algo que debía descubrir.
—No tengo miedo de enfrentar lo que venga —contestó, manteniendo su postura firme—. Y no necesito que nadie me diga lo que debo hacer.
Al ver la determinación en sus ojos, Justin dejó de apretar su brazo. Soltó una risa suave, pero no tan amistosa como antes.
—No te preocupes. Solo quería asegurarte de que estás tomando las decisiones correctas. Pero es tu vida, después de todo.
Con eso, Justin la soltó por completo y dio un paso atrás, como si no hubiera habido ninguna tensión. Nora, aunque aún desconcertada por la conversación, no dijo nada más. Le dio la espalda y se unió nuevamente a Sheril y Tanya, quienes la esperaban unos pasos más adelante.
—¿Qué pasó? —preguntó Tanya, notando que Nora parecía algo agitada.
Nora se encogió de hombros y fingió indiferencia.
—Nada, solo una charla.
Sheril, que observaba la interacción desde un lado, parecía pensativa, pero no comentó nada al respecto. Por su parte, Nora no tenía intención de seguir hablando del tema. Sin embargo, sabía que algo estaba a punto de cambiar, y no podía ignorarlo.
