Se vuelve glamurosa tras la anulación del compromiso

Se vuelve glamurosa tras la anulación del compromiso(89)

Capítulo 89: Nosotras Solíamos Estar en el Mismo Barco

Tanya, que había estado observando la situación con atención, se adelantó y se acercó a las dos niñas que estaban acusando a Cherry. Con una sonrisa tranquila, se agachó al nivel de Sinead y Whitney, y les dijo con voz firme pero cordial:

«Creo que deberíamos comportarnos mejor con los demás, ¿no creen? Si Cherry cometió un error, ella misma lo reconocerá. Pero no es necesario hacerla sentir mal por ello».

Sinead y Whitney la miraron sorprendidas, sin esperar que alguien interviniera tan directamente. Tanya no era una persona de muchos rodeos, y su presencia imponía respeto, incluso entre las niñas que solían intimidar a los demás.

Cherry, al ver que Tanya estaba allí para defenderla, se sintió un poco más tranquila. Aunque no quería causar problemas, a veces era difícil ignorar los comentarios crueles de otras personas.

«¿Qué pasa, Sinead? ¿Acaso no te enseñaron a tratar a los demás con respeto?» Tanya continuó, mirando a la niña con una expresión de ligera reproche. «Me sorprende que, a tan corta edad, ya estés tan preocupada por hacerle daño a alguien solo por diversión».

Whitney, que también se había quedado en silencio por un momento, parecía indecisa, pero finalmente giró su mirada hacia Tanya. «¿Y tú quién eres para darme lecciones?»

Tanya sonrió suavemente, sin perder su compostura. «Soy alguien que prefiere ver a los niños ser amables entre ellos. Y sí, soy una amiga de Nora. No creo que te convenga meterte conmigo, pero no es mi estilo pelearme con niños. Prefiero que aprendas por las buenas».

Cherry observó toda la escena desde un costado, impresionada por la calma con la que Tanya manejaba la situación.

Al final, Sinead y Whitney se miraron, aparentemente sin saber qué hacer, antes de girarse y alejarse, murmurando entre ellas. No había necesidad de que Tanya dijera más; su presencia había sido suficiente para que las otras se sintieran intimidadas y se apartaran.

Tanya miró a Cherry y sonrió. «¿Ves? A veces solo necesitas un poco de firmeza para que los demás te respeten».

Cherry la abrazó emocionada. «¡Gracias, Madrina! ¡Eres la mejor!»

Mientras se alejaban, Tanya miró a Nora, quien estaba observando la escena desde la distancia. Aunque no dijo nada en ese momento, Tanya sabía que había hecho lo correcto al intervenir. La relación entre ellas dos era compleja, pero también fuerte, y sabía que siempre podía contar con la comprensión de Nora en los momentos importantes.

A medida que se alejaban hacia el jardín, Cherry no podía dejar de hablar sobre lo que había ocurrido, mientras Tanya escuchaba con paciencia y cariño. Una vez más, la pequeña había aprendido una lección importante sobre la vida, y, con suerte, también había ganado una amiga más en el camino.