Cuando sus ojos se abrieron

Cuando sus ojos se abrieron(38)

Capítulo 38:

Entendido, aquí tienes una versión más extensa y fluida en español:

Avery sonrió levemente, aunque la tensión que sentía era evidente. La situación en la empresa se volvía cada vez más difícil, y no podía evitar preocuparse por el futuro. Sin embargo, no podía dejar que eso se reflejara demasiado en su rostro. Sabía que Tammy, su amiga de toda la vida, le daría el apoyo necesario, pero aún así, se sentía agobiada.

—Sí, Tammy, las cosas están complicadas. —respondió Avery mientras tomaba un sorbo de su bebida. —Los inversores no se sienten atraídos por la empresa, y los pocos que muestran interés solo quieren comprarla a precio de ganga. Esto no pinta bien.

Tammy la miró con ojos preocupados, sabiendo que Avery nunca había sido de las que se daban por vencidas fácilmente. A pesar de eso, algo en la forma en que había hablado le hizo pensar que esta vez la situación era realmente grave.

—¿Y qué vas a hacer? ¿Has considerado vender algunos de los activos de la empresa? —preguntó Tammy, siempre buscando soluciones prácticas. —Sé que no es lo ideal, pero si te ayuda a mantener las puertas abiertas por un tiempo más, podría ser una opción.

Avery pensó durante un momento, girando el tenedor en su plato. La idea de vender activos le dolía, pues sentía que perderían valor en el proceso, y perder esos activos significaba perder más que dinero.

—Lo he considerado, pero no quiero llegar tan lejos. Si vendemos los activos, a corto plazo podríamos salir del apuro, pero a largo plazo estaríamos sacrificando demasiado. No sé si mi padre habría aceptado una medida así, y yo no quiero seguir su ejemplo y tomar decisiones apresuradas. —dijo Avery con firmeza, aunque no podía evitar que la preocupación se filtrara en su voz. —Mi objetivo es encontrar una solución estable para la empresa, algo que funcione a largo plazo, no solo una solución temporal.

Tammy asintió, comprendiendo la posición de Avery. Aunque se preocupaba por su amiga, sabía que Avery siempre pensaba en el bien común, en el futuro de la empresa, y en cómo honrar el legado de su padre. Pero también sabía que la situación no podía seguir así mucho tiempo más.

—Sé que lo harás bien, Avery. Tienes la cabeza fría, y lo que haces lo haces con el corazón. Pero… —Tammy hizo una pausa, como si pensara cuidadosamente las palabras que iba a decir a continuación—. ¿Has considerado hablar con los Foster? Quizá podrían ayudarte, no solo como inversores, sino también con sus conexiones. Tal vez haya algo más que puedas obtener de ellos, algo que te permita avanzar.

Las palabras de Tammy dejaron a Avery pensativa. Aunque no había contemplado la posibilidad de acercarse a los Foster, ahora que lo mencionaba, parecía una alternativa viable. Elliot y su familia no solo eran ricos, sino también muy influyentes en el mundo de los negocios. Si algo podía ayudar a salvar la empresa, era sin duda el apoyo de alguien como Elliot, aunque su relación con él no era precisamente la más cercana.

—Quizá tenga que considerar esa opción. —respondió Avery, pensativa. —Pero no quiero involucrar demasiado a los Foster en mis problemas. Ya sabes cómo son las relaciones familiares, a veces hay demasiados intereses cruzados, y no quiero que mi negocio dependa de ellos. Aún así, tu propuesta tiene sentido. Tal vez sea el momento adecuado para acercarme a Elliot y ver qué podemos hacer.

Tammy le sonrió, satisfecha de que al menos Avery estuviera abierta a la idea. Sabía que el tiempo estaba corriendo y que, si la situación no mejoraba pronto, Avery tendría que tomar decisiones difíciles.

—Lo que quiero decir es que a veces, un poco de ayuda externa no hace daño, especialmente cuando se trata de algo tan grande como tu empresa. Quizá deberías hablar con él. Quien sabe, puede que haya más opciones de las que te imaginas. —dijo Tammy, con una mirada comprensiva.

Avery asintió, aunque aún sentía una mezcla de incertidumbre y esperanza. Si bien no quería depender de los Foster, no podía ignorar que la influencia y el poder que tenían podrían ser la clave para salvar su empresa. Quizá fuera el momento de poner el orgullo a un lado y buscar ayuda donde menos lo esperaba.

La conversación cambió de tema mientras disfrutaban del almuerzo, pero Avery no dejó de pensar en las palabras de Tammy. Tal vez, después de todo, un acercamiento a los Foster fuera la única forma de salvar lo que su padre había construido. Con ese pensamiento en mente, Avery sabía que el día siguiente podría traer consigo nuevos desafíos, pero también nuevas oportunidades.