Se vuelve glamurosa tras la anulación del compromiso

Se vuelve glamurosa tras la anulación del compromiso(52)

Capítulo 52: ¡Conquístalo en la Cama!

Nora miró a Melissa y, al notar la curiosidad en sus ojos, levantó la bolsa que llevaba en la mano, sin mostrar ningún signo de incomodidad. “Solo algunas píldoras y ungüentos que encargué,” respondió con calma, tratando de mantener su tono neutral. No había necesidad de revelar más detalles en ese momento, sobre todo porque la situación ya estaba lo suficientemente tensa.

Sheena, que había estado escuchando la conversación con atención, frunció el ceño. “¿Píldoras? ¿De qué tipo?” Su tono no era amistoso, más bien inquisitivo, como si la presencia de Nora siempre fuera una molestia para ella.

Nora no se dejó intimidar. “Píldoras de descanso,” dijo sin darle más importancia. Luego, mirando hacia su abuela, se disculpó suavemente. “Permítanme ver a la abuela.”

Melissa, al ver la actitud fría de Sheena y la disposición tranquila de Nora, decidió no insistir más sobre las píldoras. Con un gesto, permitió que Nora pasara hacia el interior de la casa.

Nora subió las escaleras y se detuvo frente a la puerta de la habitación de su abuela. Sabía que Sheena probablemente se molestaría por cualquier cosa que dijera o hiciera, y aunque no le importaba demasiado, quería evitar más confrontaciones innecesarias. Al entrar, se encontró con la abuela, recostada en la cama, aún algo débil pero consciente.

“Abuela,” dijo Nora con suavidad mientras se acercaba y tomaba su mano. “¿Cómo te sientes hoy?”

La abuela sonrió débilmente. “Me siento mejor, querida, gracias por preguntar. Pero veo que las cosas en la familia no han cambiado mucho, ¿verdad?”

Nora hizo una ligera mueca, no queriendo entrar en demasiados detalles sobre los problemas familiares. “Estamos intentando mantenernos fuertes. No te preocupes por nosotros.”

Justo en ese momento, el sonido de pasos resonó en la escalera, y una figura conocida apareció en el umbral. Justin había llegado, su presencia marcando una diferencia inmediata en el ambiente. Nora lo miró fijamente. No era que lo odiara, pero las tensiones entre ellos eran innegables, y la animosidad seguía latente.

“¿Cómo se siente la abuela?” preguntó Justin con su tono habitual de indiferencia, aunque había una preocupación palpable en sus ojos.

“Está mejor,” respondió Nora sin mirarlo directamente. “Pero necesita descansar.”

El silencio se apoderó de la habitación por un momento, hasta que Justin rompió el silencio. “Lo que suceda con ella, lo resolveremos juntos, Nora. No tienes que enfrentarte a todo esto sola.”

Ella lo miró, sorprendida por sus palabras. Si bien él era difícil de leer y su presencia siempre era intimidante, por primera vez en mucho tiempo, Nora vio un atisbo de sinceridad en sus ojos. Sin embargo, no estaba dispuesta a rendirse tan fácilmente.

“Gracias, pero no necesito que me digas lo que debo hacer. Lo manejaré a mi manera.”

Justin frunció el ceño, pero antes de que pudiera replicar, Nora se giró hacia la abuela, señalando a los niños que habían llegado. «Creo que es hora de que descanses. Ellos están bien.»

Justin observó la escena, sintiendo una mezcla de frustración y confusión. Por un lado, estaba claro que Nora tenía un punto de vista muy firme, pero por otro, no podía dejar de sentir que algo aún no encajaba bien en todo esto.

Al final, ambos sabían que no sería tan sencillo resolver todo, pero por el bien de la familia, tendrían que encontrar una forma de convivir, aunque eso significara seguir jugando a un juego de tensiones no resueltas.